Sonia_1978: sexta parte

Me la imaginaba quitándose la camisa de seda. Al día siguiente fui al trabajo en bus, como de costumbre. Al lado se me sentó un chico con una cinta con la bandera gay en la muñeca. No sé qué le pasa a la gente en este pueblo, será el agua, de ahora en adelante, yo solo Coca-Cola. Era una pena porque era un guapetón. Cómo me gustaría que me pusiese la mitad de lo que me ponen las mujer con los pechos grandes… pero bueno, cada cabeza es un mundo, seguro que me consigo un tío bueno. Voy a ser la envidia. Envidia. Me da un poco de envidia que ella tuviese los ovarios de llamarme guapa. Yo me moriría e vergüenza, nunca podría decirlo en voz alta.

Esta historia es parte del proyecto de visualización queer Radicalxs Librxs: @radicalxs_librxs (Instagram)

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