Qué suerte…

Hay que ser valiente y perseverante. Hay que creerse alguna fantasía que te de las fuerzas para no rendirte y que te quite la sensatez para hacer ‘locuras’… A veces los errores son necesarios para cambiar el rumbo y la estrategia, para acercarte más a la dirección y decisión correctas. Ser valiente suele tener recompensa…se llama “suerte”.

ríos sin mar

Me conmueven sus zapatos viejos

pero limpios

su ropa simple

sin esfuerzo

su jornada de 16 o 18 horas

entre trabajo y casa

Me conmueve su paciencia

el cariño hacia sus hijas

Me conmueve su humildad serena

sin pizca de conformidad,

cómo se levanta cada día

a veces siendo su único desayuno

un “buenos días, mamá”

Admiro su persistencia

remando en ríos sin mar